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Londres advierte a España de la ‘tasa Tobin’

3 Marzo, 2014

No es un secreto que a la City no le gusta el impuesto sobre las transacciones financieras (ITF) que once países europeos quieren establecer, entre ellos España.
Aunque el Gobierno británico no se va a sumar a esa nueva tasa, que gravará cada operación de compraventa de acciones y bonos emitidos en esos once países con un impuesto equivalente al 0,1% de su valor, las entidades de la City siguen con su campaña opositora. La Corporación de la City (el organismo que actúa a la vez como administración del distrito financiero de la capital británica y como lobby del sector) ha emitido un informe para tratar de convencer a los países europeos de que frenen la aplicación de la ITF.
Ese estudio calcula que el valor de las inversiones que tienen los hogares españoles en bolsa y en bonos bajaría en 80.000 millones de euros al aplicarse el nuevo gravamen. Esta cantidad equivale a un descenso del 16% sobre los 498.000 millones que los hogares de España tienen invertidos en esos títulos.
Para llegar a esas cifras, el análisis de la City parte de varias premisas. La primera es el valor de las inversiones de los hogares europeos. Basándose en datos de Eurostat, estima que los españoles tienen 429.000 millones en Bolsa, 57.200 millones en deuda a largo plazo y 12.100 millones en bonos a corto plazo. Luego, el documento calcula el número de ocasiones en que los inversores rotan sus carteras. En el caso de los españoles, estima que es de una vez al año en el caso de las acciones, de dos veces al año en la renta fija a corto plazo, y de entre una y tres veces cada diez años en los bonos a largo plazo. Posteriormente, analiza el coste de la tasa.
La última cuestión es quién asume el coste. Según la City, no serán los bancos de inversión sino los dueños de los activos. La City concluye que el valor negativo de la tasa para los españoles sería de 79.200 millones en su cartera bursátil y de 410 millones en sus inversiones de renta fija. A su vez, ello repercutiría negativamente en el consumo y en el PIB del país, reduciéndolo en un 0,5%.