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Hacienda flexibiliza los requisitos de los aplazamientos del pago de impuestos

19 Octubre, 2015 - Fuente: Expansion

Los contribuyentes que presenten solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento de pago de deudas tributarias hasta 30.000 euros quedarán exentos de aportar garantías para su concesión, según establece una Orden Ministerial de Hacienda que se publicará próximamente en el Boletín Oficial del Estado (BOE), que regula el nuevo límite para la exención, situado hasta ahora en los 18.000 euros.

De esta forma, un mayor número de contribuyentes contará con más facilidades para el cumplimiento de sus obligaciones tributarias. De media, la Agencia Tributaria (AEAT) viene recibiendo en los últimos años más de 25.000 solicitudes anuales de aplazamiento o fraccionamiento de deudas situadas entre los 18.000 y los 30.000 euros. Entre 2011 y 2014, el importe de las solicitudes de aplazamiento que ahora pasan a quedar eximidas de la aportación de garantías para su concesión sumó más de 2.500 millones de euros, trasladan desde la AEAT.

Esta mejora en las facilidades de pago de deudas afectará a todas las solicitudes de aplazamiento y fraccionamiento que se presenten, con excepción de las deudas generadas por la falta de ingreso de las retenciones de IRPF, que siguen siendo inaplazables, salvo la concurrencia de las causas excepcionales tasadas por ley, y de las deudas para las cuales el Código Aduanero Comunitario establece una regulación independiente.

Fuentes de la AEAT subrayan que la exención de garantías en las solicitudes de aplazamientos y fraccionamientos supone para el contribuyente una clara reducción de cargas indirectas, dado que se podrán tramitar de forma más sencilla y rápida, y el solicitante no tendrá que asumir los costes derivados de la solicitud de avales, hipotecas u otras garantías.

Las garantías en los aplazamientos concedidos por la AEAT el año pasado fueron 11.454 por un importe de 1.492 millones de euros, según la Memoria de la Agencia de 2014.

El organismo que dirige Santiago Menéndez señala que con esta ampliación del perímetro de exención de garantías se profundiza en la mejora de las condiciones para la concesión de aplazamientos que ya viene dada por la financiación históricamente baja existente para la deuda tributaria. Para 2016, el tipo de interés de demora, el que rige para los aplazamientos y fraccionamientos de deudas tributarias, bajará del 4,375% vigente en 2015 a un nuevo mínimo del 3,75%.

En los últimos cuatro años, la Agencia Tributaria ha concedido aplazamientos por un importe superior a los 30.800 millones de euros, y de ese total casi un 70% ha supuesto mayores facilidades de pago de deudas tributarias para el colectivo de pymes y autónomos.

Estas facilidades no se aplicarán a los aplazamientos de retenciones del IRPF. Una instrucción de la AEAT de diciembre de 2013 que se aplica desde enero de 2014 establece que las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento de retenciones e ingresos a cuenta son “inadmisibles” ya que considera que el fin de esta práctica es “defraudatorio”. Muchas empresas se financiaban aplazando el pago del IRPF.

La medida redujo el número de solicitudes de aplazamientos de retenciones que presentaron las empresas un 58,5% en enero de 2014 en comparación con el mismo mes de 2013.

La Ley General Tributaria restringe al máximo las solicitudes de aplazamiento de retenciones pero una instrucción que lanzó Pedro Solbes en 2008 abrió la mano y permitió a las empresas aplazar el pago del IRPF de sus trabajadores cuando la crisis empezaba a endurecerse. Acabó siendo una de las principales vías de financiación de las empresas con problemas de Tesorería, sobre todo de las que gestionan importante volúmenes de salarios, como los clubes de fútbol, muchos de ellos, en concurso.

Los resultados de esta medida son elocuentes. El importe total de aplazamientos solicitados se incrementó un 17,6% entre 2010 y 2013, y el de retenciones de las empresas, un 91,5%. En 2013, se solicitaron 2,06 millones de aplazamientos por importe total de 16.354 millones, cuando en 2007 las solicitudes no llegaban a 6.000 millones.

Las excepciones a la inadmisibilidad de aplazamientos de retenciones en el IRPF son, según el artículo 82.2 de la Ley General Tributaria, que el contribuyente “carezca de bienes suficientes para garantizar la deuda y la ejecución de su patrimonio pudiera afectar sustancialmente al mantenimiento de la capacidad productiva y al empleo, o pudiera producir graves quebrantos a la Hacienda Pública”. Estos requisitos impedirían que una pyme consiga un aplazamiento de retenciones.