";
El Gobierno quiere edulcorar la drástica subida impositiva anunciada a finales de año, que ha elevado notablemente la presión fiscal sobre las rentas del trabajo y el ahorro, hasta situar a España en el pelotón de cabeza de aquellos países de nuestro entorno que más exigen al asalariado. El ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, anticipó ayer algunos caramelos para hacer menos amargo el trago, como un incremento del mínimo exento en el IRPF, en busca de una mayor equidad fiscal; el posible mantenimiento de los tipos reducidos para pymes en el Impuesto de Sociedades, con la esperanza de que eso coadyuve a la creación de empleo, o la revisión y mejora de la fiscalidad de los planes de pensiones, un instrumento que anteriores gobiernos no supieron espolear y que, dada la espesa niebla que envuelve el futuro del Estado del Bienestar, cobra ahora especial relevancia. Con la economía atrapada en una espiral de destrucción de empleo que ha menguado la base de cotizantes en dos millones de personas en apenas cuatro años y una población que envejece a marchas forzadas, la viabilidad del sistema público de pensiones está seriamente en entredicho, haciendo muy necesarias herramientas alternativas para complementar una prestación por jubilación que, guste o no, no tendrá más remedio que adecuarse al nuevo escenario económico. Por ello, hay que valorar positivamente la decisión del Gobierno de intentar espolear el uso entre los ciudadanos de los planes privados como vía para incrementar las tasas de ahorro de cara a la jubilación, un aspecto que descuidó la Administración de Zapatero y en el que España tiene todavía un largo camino por recorrer para equipararse con los países más avanzados de nuestro entorno. Los acicates fiscales pueden actuar como revulsivo e incentivar la contratación de productos de ahorro complementarios, pero también será necesaria una amplia labor de pedagogía al objeto de concienciar a los ciudadanos de que el maná del dinero público fue un espejismo, fruto del crédito abundante y barato durante mucho tiempo, y que, a partir de ahora, lo que toca es digerir ese endeudamiento y vivir de acuerdo con nuestras posiilidades. La mentalidad y la cultura financiera de los españoles tienen mucho que mejorar en materia de ahorro y previsión. Es una lástima que nuestro maestro de aprendizaje de esa lección haya tenido que ser una crisis económica sin parangón en nuestra historia reciente.
Necesario empujón a las pensiones privadas.
Asesoramiento fiscal
Servicios jurídicos
Servicios laborales
Internacional
© Copyright 2026 | Aviso Legal | Política de cookies | Condiciones de uso | Política de privacidad de redes sociales | Politica de privacidad
© Copyright 2024 | Aviso Legal | Política de cookies | Política
de privacidad de redes sociales | Política de privacidad
Contáctanos




Calle Las Mercedes, 31 - 3º 48930, Getxo
(+34) 944 800 500
sbal@sbal.net