Las dudas regulatorias hunden la inversión de las Sicav en España

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) vuelve a alertar del daño que la incertidumbre en torno las Sicav provoca sobre la inversión en empresas españolas.

Según el regulador, la inversión de las Sicav en España se ha desplomado hasta suponer menos de 5.000 millones de euros y las empresas españolas ya solo significan un 18% del patrimonio total gestionado por estos vehículos.

La CNMV ha vuelto a salir en defensa de la supervivencia de las Sicav y sugiere que la incesante inestabilidad regulatoria sobre el vehículo está alentando la deslocalización de patrimonios hacia otros mercados. En cuatro años, la inversión en compañías españolas se ha desplomado un 51%, hasta los 4.588 millones de euros que se registraban al finalizar 2019, según el organismo.

“La evolución negativa del número de entidades desde 2016 refleja, en parte, la existencia de un nivel de incertidumbre acerca de posibles cambios regulatorios que pudieran afectarlo”, dice la CNMV en su último informe anual.

Y pese a lo imponente del dato, el supervisor sigue poniendo en valor “la contribución de las Sicav al mercado financiero español”. Según dice en su último informe anual, el 18% invertido en valores españoles le sigue pareciendo “ una parte significativa de su cartera”.

Defensa

Tanto el regulador como la patronal de gestoras, Inverco, han defendido en reiteradas ocasiones el “claro sesgo inversor de los altos patrimonios hacia los activos domésticos”. Al menos antes era así. Solo cuatro años atrás las empresas nacionales suponían casi un tercio de sus inversiones, mientras el peso de España en los índices mundiales no supera el 2%. Ahora, no alcanza una cuarta parte de su cartera.

El alegato, tanto del supervisor nacional como del resto del sector de la inversión, tiene que ver precisamente con esto. Según dicen, las dudas regulatorias sobre las Sicav no suponen una amenaza a la superviviencia del vehículo en sí, sino a la de las Sicav españolas en particular. Y también a su predisposición a invertir en activos españoles: “La reduce, y a todos nos interesa que inviertan aquí”, decía el presidente de la CNMV, Sebastián Albella, recientemente.

La regulación sobre las sociedades de inversión colectiva lleva años en entredicho y cada nueva legislatura se intensifican las voces que reclaman su modificación. Pero hasta la llegada del actual Gobierno al poder, los organismos no se habían mostrado tan tajantes y contundentes.

La coalición PSOE-Podemos propone terminar con la condición de que a partir de 100 accionistas y 2,4 millones de euros invertidos en estos vehículos, los partícipes puedan acogerse al régimen fiscal de pagar el Impuesto de Sociedades al 1% sobre las plusvalías generadas.

Por otra parte, el sector también defiende la contribución de las Sicav al tejido empresarial financiero a nivel nacional. “Este tipo de sociedades ha jugado un papel muy relevante desde la perspectiva del desarrollo y sofisticación de los servicios de inversión en España y contribuye a que exista un número importante de profesionales con experiencia de alto nivel en las diversas facetas de la gestión de patrimonios”, cita el último informe de la CNMV.

“Cada una de las Sicav está gestionada y asesorada por otros 2.500 gestores, asesores y auditores. Si se deslocalizan los vehículos, también se deslocalizarían esos puestos de trabajo”, defiende Inverco.

Nuevos cierres

Todavía no se conocen datos oficiales de cómo ha variado la inversión de altos patrimonios en valores españoles este año. Pero lo cierto es que el goteo de cierres incesante en este primer semestre apunta a que se habrá reducido todavía más desde los 4.500 millones en los que acabó 2019.

El número de vehículos sigue reduciéndose y 2020 difícilmente dejará de ser el quinto ejercicio consecutivo con esta tendencia. Hasta ayer, 58 Sicav se habían dado de baja, según la información remitida a CNMV en lo que va de año. Ocho de ellas en el último mes. Desde 2017, más de 825 sociedades se han quedado por el camino, esto es, más de un 20% del total.

Por otra parte, también cambia el destino de la inversión cuando la Sicav echa el cierre. Cuando hace cuatro años y pico comenzaron a dispararse las dudas sobre el vehículo, la mayoría de las bajas fueron consecuencia de absorciones por parte de otros fondos o de fusiones con otras Sicav. Sin embargo, esto ha cambiado y la absorción por otro vehículo solo explica el 15% de todos los cierres durante 2019.

Fuente: EXPANSION

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