



















{"version":"1.0","provider_name":"Sbal","provider_url":"https:\/\/www.sbal.net\/en","author_name":"Iratxe","author_url":"https:\/\/www.sbal.net\/en\/author\/iratxe\/","title":"Jurisprudencia social.","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"VtVT2fqfZ3\"><a href=\"https:\/\/www.sbal.net\/en\/circular\/circular-laboral-junio-2009\/jurisprudencia-social-9\/\">Jurisprudencia social.<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/www.sbal.net\/en\/circular\/circular-laboral-junio-2009\/jurisprudencia-social-9\/embed\/#?secret=VtVT2fqfZ3\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Jurisprudencia social.&#8221; &#8212; Sbal\" data-secret=\"VtVT2fqfZ3\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/www.sbal.net\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>\n","description":"Forma de pago de la indemnizaci&oacute;n por despido improcedente.La Sala 4&ordf; del Tribunal Supremo, mediante sentencia de 25 de marzo de 2009, estima el recurso de casaci&oacute;n para la unificaci&oacute;n de doctrina interpuesto por la entidad demandada contra sentencia que la conden&oacute; a abonar salarios de tramitaci&oacute;n.Seg&uacute;n la Sala, la entrega de la indemnizaci&oacute;n por despido improcedente mediante cheque bancario, como sucedi&oacute; en el caso de autos, tiene eficacia exoneradora del pago de los mencionados salarios, m&aacute;xime cuando no consta dilaci&oacute;n en la entrega ni discordancia con las cantidades ofrecidas y reflejadas en el finiquito.Pese a que el apartado 2 del art&iacute;culo 56 del Estatuto de los Trabajadores s&oacute;lo contempla el dep&oacute;sito judicial como &uacute;nico m&eacute;todo de poner a disposici&oacute;n del trabajador la mencionada indemnizaci&oacute;n, el tribunal entiende que atendiendo a la finalidad de la norma, no hay que hacer una interpretaci&oacute;n tan restrictiva como para no permitir el pago en met&aacute;lico como medio alternativo, pues en tal caso existe un pago que ingres&oacute; directamente en el patrimonio del trabajador y sin protesta alguna, ya que la alegaci&oacute;n de &eacute;ste de que firm&oacute; el recibo por estar coaccionado no est&aacute; probada. Pacto de no competencia postcontractual.El Tribunal Supremo, en sentencia de fecha 6 de febrero de 2009, desestima el recurso de casaci&oacute;n para la unificaci&oacute;n de la doctrina interpuesto por parte de la empresa demandada. La cuesti&oacute;n planteada es si habi&eacute;ndose extinguido el contrato por no superaci&oacute;n del per&iacute;odo de prueba, el pacto de no competencia postcontractual mantiene su vigencia el pacto de competencia postcontractual.En este caso concreto, ambas partes, incluyeron una cl&aacute;usula de no competencia postcontractual en el contrato de trabajo que especificaba que durante el per&iacute;odo de los doce meses posteriores a la fecha de extinci&oacute;n, el trabajador no pod&iacute;a ser contratado por otra empresa que estuviera en competencia directa o indirecta con la contratante, teniendo derecho el trabajador a una indemnizaci&oacute;n del 60% de su retribuci&oacute;n anual.Durante el per&iacute;odo de prueba el contrato surte sus plenos efectos como si se hubiese celebrado sin condicionamiento resolutorio alguno y, si se activa esta condici&oacute;n resolutoria, cesar&aacute;n sus efectos, salvo aquellos pactados precisamente para despu&eacute;s de extinguido, del mismo modo que si la extinci&oacute;n hubiese tenido lugar despu&eacute;s del transcurso de dicho per&iacute;odo de prueba, tanto m&aacute;s cuanto que en este supuesto se pact&oacute; la indemnizaci&oacute;n para el caso de terminaci&oacute;n del contrato cualquiera que sea su causa.El tribunal considera que este pacto postcontractual genera expectativas tanto para el trabajador (indemnizaci&oacute;n para compensarle del perjuicio que pueda suponer, tener que dedicarse, despu&eacute;s de extinguido el contrato y durante el tiempo pactado, a otra actividad distinta, para la que quiz&aacute; no est&eacute; preparado), como para el empresario (evitar el perjuicio que pueda suponer la utilizaci&oacute;n por el trabajador de los conocimientos adquiridos en la empresa en una actividad que entra en competencia con aqu&eacute;lla), expectativas que quedar&iacute;an frustradas si la eficacia del referido pacto dependiese del &aacute;rbitro de cualquiera de las partes. Despido improcedente por contrato temporal fraudulento.En sentencia del pasado 6 de marzo, el Tribunal Supremo desestima el recurso de casaci&oacute;n para la unificaci&oacute;n de doctrina interpuesto por parte de la empresa demandada, contra la sentencia dictada por la Sala de lo Social del Tribunal Super"}