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¿Subir el IVA para estimular a las empresas?

2 Mayo, 2012

El cambio radical de doctrina fiscal del Gobierno que supone una subida del IVA y Especiales obedece a las dificultades de alcanzar el objetivo del déficit y a la presión de Bruselas y de los mercados pero ya ha encontrado una justificación: con el alza de los impuestos indirectos llega la política de estímulo a las empresas en pos del crecimiento y la competitividad. Justo cuando crecen las demandas en Europa a favor de las políticas de incentivos a la economía. Así, el alza de impuestos indirectos financiará una rebaja de las cotizaciones sociales, lo que se conoce como devaluación fiscal para ganar en competitividad. La reducción de los costes sociales y el alza del IVA favorecen la exportación, ya que abaratan la producción y encarecen las importaciones que pagarían un IVA más elevado. Lo que equipara España al resto de países de nuestro entorno, con una imposición indirecta más elevada, y del Este o emergentes, sin apenas costes sociales. Este esquema debería favorecer la competitividad y la creación de puestos de trabajo. La bajada de las cotizaciones sociales es una vieja demanda de CEOE, ya que en España alcanzan una de las cotas más altas de la UE. Petición a la que el Gobierno atendería, además, después de los fuertes incrementos en el Impuesto sobre Sociedades para grandes empresas que han lanzado los Presupuestos Generales del Estado de 2012, buena parte de ellos, según el Gobierno, temporales. El Programa de Estabilidad 2012-2015 que presentó el Ejecutivo el viernes augura ingresosde8.000 millones de euros en 2013 por el alza de IVA y Especiales. En concreto, el Ejecutivo prevé que la recaudación por estos tributos sea el 9,8% del PIB en 2012 y el 10,6% en 2013. Del resto de magnitudes que recoge el Plan se deduce que la rebaja de cotizaciones sociales costará al Estado unos 5.000 millones. Es decir, que se pasará de ingresar un 13,2% del PIB este año por este concepto a un 12,7% el próximo. A estas medidas se sumarían más estímulos a las empresas de unos 1.000 millones de euros, cabe suponer que a través de Ley de Emprendedores, que había quedado, por el momento, aplazada, a los que sumar los 27.000 millones del Plan de Proveedores y la Reforma Laboral. Las previsiones gubernamentales son que el alza del IRPF reporte ingresos de unos 1.000 millones en 2013, pero estiman que los ingresos por impuestos directos se mantengan constantes, lo que da pie a que se traslade este incremento a las empresas. Con todo esto, Economía espera estimular la competitividad y espera un incremento de las exportaciones en el PIB de 2013, ya que vaticina que pasarán del 3,5% del PIB en 2012 al 6,9% en 2013 -y al 7,5% y 8% en 2014 y 2015, respectivamente-. Lo que no queda tan claro en las previsiones gubernamentales es que redunde en el empleo. A esto sumó el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, además de medidas a favor de la unidad de mercado, la creación de una Agencia Estatal para la Investigación para fomentar la I+D+i. Sin embargo, los expertos dudan de la viabilidad de este plan dada la situación en la que se encuentra la economía española. Miguel Cruz, socio de PwCTax&Legal Services, consideraba desde hace unos meses inevitable una subida del IVA pero duda de que el Estado pueda destinar lo que recaude a rebajar las cotizaciones sociales. Tampoco le parece trasladable este relato del crecimiento a Francisco de la Torre, inspector de Hacienda del Estado, ya que apunta que “la realidad de la economía española es mucho más compleja. En medio de una recesión, con una demanda interna bajo mínimos y además cayendo, existe el riesgo de que las empresas no puedan recuperar vía aumento de precios la subida del IVA”. Esto supone un incremento de sus costes y deriva en imposibilidad de competir, como no sea reduciendo salarios o destruyendo todavía más empleo”. De la Torre entiende que “ésta es la razón por la que la medida no se implementa este año y se deja para 2013, aunque hay que ser sumamente optimista para pensar que dentro de ocho meses el consumo interno esté lo suficientemente recuperado para absorber esta subida de la fiscalidad indirecta”.