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Nuevas obligaciones y retoques de gestión en las citas fiscales de 2011

11 Enero, 2011

Como todos los comienzos de año, los contribuyentes hacendosos aprovecharan las próximas semanas para ir familiarizándose can las nuevas obligaciones formales que apadrina la Agencia Tributaria (AEAT) cada ejercicio, unas veces para mejorar el control fiscal y otras sencillamente para resolver conflictos que afloran en el día a día de las relaciones entre Hacienda y sus administrados. Los asesores fiscales siguen por estas fechas con la mente puesta en la generalización de las notificaciones telemáticas (ver NEGOCIO del 10 de diciembre y del 25/09/09) y también andan inmersos en el estudio de la marejada de cambios fiscales autonómicos (algunos, caso de Galicia, Andalucía y otras, ya han entrada en vigor a finales de 2010). Sin embargo, no por ello pueden olvidar las tradicionales modificaciones en el terreno de la gestión tributaria. Para 2011 serán un total de 10 los modelos -siete modificados y tres nuevos- a los que se deberá atender especialmente. Ninguna de las incorporaciones implicará, no obstante, novedad alguna en sentido estricto, dado que en todos los casos se trata de medidas anunciadas hace al menos un año, aunque no se incorporaran hasta ahora por una pura cuestión de logística. Así, en febrero, y tras arduas discusiones sobre la fórmula adecuada para gestionar la información requerida, las compañías eléctricas presentarán por primera vez su declaración anual sobre titulares de contratos de suministro, al igual que sobre la referencia catastral de cada inmueble y su localización (modelo 159). La Agencia espera mejorar el control de los alquileres opacos y la actividad industrial no declarada. Un mes después a las entidades financieras les tocará la declaración anual sobre operaciones de empresarios con tarjetas de crédito y débito (modelo 170) Y sobre disposiciones de fondos a cobrar de más de 3.000 euros (171). En este caso, a última hora la Agencia ha decidido incorporar una modificación de carácter técnico, aclarando que bancos y cajas únicamente deberán informar sobre las personas físicas que realizan esos cobros, a esa disposición de fondos. En el resto de modelos la mayoría de las alteraciones para 2011 son igualmente de carácter meramente técnico, aunque en algún caso de cierto calado, como en el modelo 390 (resumen anual del IVA), que exigirá consignar por separado las operaciones gravadas con los tipos previos y posteriores al alza impositiva de julio pasado. En esa misma línea de pulir defectos, y tras las observaciones planteadas por el Registro de Economistas Asesores Fiscales, el REAF, la Agencia ha creado una casilla específica para que el contribuyente pueda consignar las adquisiciones intracomunitarias de servicios, que se venían incluyendo anárquicamente en otros compartimentos, creando confusión en Hacienda y al propio contribuyente. Afinando el pincel De cualquier forma, las novedades para mejorar la lucha contra el fraude, aunque escasas -especialmente si se tiene en cuenta que a mitad de 2010 cambio la dirección de la AEAT-, no faltarán. Con ese objetivo se altera el modelo 347 (resumen anual de operaciones con terceros), obligando a consignar el año en que tuvieron 1ugar las operaciones con cobro en metálico de más de 6.000 euros, y que ahora se recogen modificadas por descuentos, devoluciones y otros motivos de alteración en el precio. Fuentes jurídicas consultadas señalan que, a pesar de la modificación, el cruce de datos sobre cobros en metálico que permite el 347 seguirá teniendo un efecto relativo en la lucha contra el fraude. “El mes que viene y en marzo se repetirán las típicas llamadas entre las partes implicadas en pagos en negro para pactar el precio que se incluye en el 347, advierten con resignación las mismas fuentes. Igualmente por razones de control la Agencia Tributaria modificará los modelos 196 y 291 mediante los cuales las entidades financieras informan anualmente sobre los saldos y titularidad de las cuentas abiertas por sus clientes. La Agencia establece ahora nuevas claves para conocer qué cuentas de residentes han pasado a ser de no residentes, y viceversa. Hacienda obtiene así una segunda vía de información para vigilar el siempre polémico abandono de la residencia fiscal española. También se reclama, en el modelo 193 (resumen anual de retenciones sobre rendimientos del capital y otras rentas), la declaración por separado de dividendos sujetos a tributación, pero no sometidos a retención. Al tiempo, e1 193 permitirá identificar los casos donde el retenedor es una entidad depositaria de valores extranjeros, que deberá calcular la retención una vez descuente el gravamen foráneo.