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Los salarios de España sufren el mayor golpe fiscal de la OCDE

12 Mayo, 2011

España fue el segundo país de la OCDE, después de Islandia, donde mayor fue en 2010 el aumento de la fiscalidad directa sobre los salarios -incluyendo el Impuesto sobre la Renta y las cotizaciones sociales-, según datos del organismo internacional. El incremento de esa fiscalidad en Islandia fue de 3,29 puntos porcentuales, hasta representar el 31,3% de los costes laborales, mientras que en España el ascenso fue de 1,36 puntos hasta el 39,6%. En otras palabras, la carga impositiva sobre la remuneración de los asalariados españoles supera en cinco puntos a la media de la OCDE (34,9%). Históricamente, España ha sido uno de los países con las cotizaciones sociales más altas de Occidente. Un castigo fiscal que, según algunos analistas, encarece de forma significativa la contratación y el empleo estable. Además, la supresión del cheque de 400 euros en el IRPF ha contribuido a elevar la conocida como cuña fiscal sobre los salarios. Esto es, la suma del IRPF y las cotizaciones a la Seguridad Social. En total, el pasado año se constataron progresiones impositivas a los salarios en 22 de los 34 miembros de la organización al tiempo que las bajadas más significativas se registraron en Hungría (6,65 puntos memos), Alemania (1,84 puntos), Grecia (1,58 puntos) y Dinamarca (1,24 puntos). Mayor peso. Los países de los 34 miembros de la organización, donde los impuestos directos sobre los salarios tenían en 2010 un mayor peso relativo eran Bélgica (55,4%), Francia (49,3%), Alemania (49,1%), Austria (47,9%), Italia (46,9%) y Hungría (46,4%), mientras España se situó en duodécima posición con el citado 39,6%. En el otro extremo se situaban Chile (7% de los costes laborales), México (15,5%), Nueva Zelanda (16,9%), Corea del Sur (19,8%), Israel (20,2%) y Suiza (20,8%). Por otro lado, los costos laborales por trabajador alcanzaron máximos en 2010 en Alemania (61.971 dólares), Bélgica (61.810 dólares), Austria (60.576), Luxemburgo (59.726) y Reino Unido (59.372). En España fueron de 44.875 dólares. La OCDE señala, como parte de los esfuerzos para restaurar las finanzas públicas y situar la economía en una senda de crecimiento, que los gobiernos deben considerar trasladar parte de la carga fiscal de los impuestos directos a los indirectos (por ejemplo incrementando los impuestos sobre la propiedad inmobiliaria) y ampliar la base del IVA y de los impuestos sobre los ingresos personales para que más gente pague.