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Hacienda impide que las empresas se financien aplazando el pago del IRPF

12 Marzo, 2014

Golpe al uso que hacen las empresas de las retenciones del IRPF de sus empleados para financiarse. La Agencia Tributaria (AEAT) está poniendo en práctica desde el pasado enero una instrucción que establece que las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento de retenciones e ingresos a cuenta son “inadmisibles” ya que considera que el fin de esta práctica es “defraudatorio”. La medida ya ha reducido el número de solicitudes de aplazamientos de retenciones que han presentado las empresas un 58,5% en enero en comparación con el mismo mes de 2013, según desveló ayer Soledad García, directora general de Recaudación de la AEAT.
La Ley General Tributaria restringe al máximo las solicitudes de aplazamiento de retenciones pero una instrucción que lanzó Pedro Solbes en 2008 abrió la mano y permitió a las empresas aplazar el pago del IRPF de sus trabajadores cuando la crisis empezaba a endurecerse. Esta posibilidad acabó siendo una de las principales vías de financiación de las empresas con problemas de Tesorería, sobre todo de las que gestionan importante volúmenes de salarios, como los clubes de fútbol (ver información adjunta), muchos de ellos, en concurso.
Los resultados de esta medida son elocuentes. El importe total de aplazamientos solicitados se ha incrementado un 17,6% entre 2010 y 2013, y el de retenciones de las empresas, un 91,5%. En 2013, se solicitaron 2,06 millones de aplazamientos por importe total de 16.354 millones, cuando en 2007 las solicitudes no llegaban a un importe de 6.000 millones. El año pasado, las peticiones para aplazar retenciones fueron 874.602, con un importe de 5.604 millones.
Las excepciones a esta inadmisibilidad son, según establece el artículo 82.2 de la Ley General Tributaria, que el contribuyente “carezca de bienes suficientes para garantizar la deuda y la ejecución de su patrimonio pudiera afectar sustancialmente al mantenimiento de la capacidad productiva y del nivel de empleo de la actividad económica respectiva, o pudiera producir graves quebrantos para los intereses de la Hacienda Pública”. La AEAT será muy rigurosa en la interpretación de las excepciones y, según explicó ayer la directora de Recaudación, se admitirán en casos contados.
Los requisitos que marca la ley harán muy difícil que las pymes consigan un aplazamiento de retenciones, ya que no podrán argüir que su cierre dañe al sector, a la economía o a los ingresos de la AEAT.
La directora de Recaudación explicó ayer que el descenso de solicitudes en enero del 58,5% fue del 49% en las de las grandes empresas y del 65% en importe, mientras que la bajada de peticiones es del 41% para el resto de contribuyentes y del 55% en importe. Según García, en enero las empresas no han trasladado a los aplazamientos legítimos de Sociedades e IVA el fin de las solicitudes de IRPF.
En cuanto a los resultados de su departamento, la directora avanzó que recaudó 15.651 millones por el cobro de deudas en 2013, lo que supone un 10,4% más que en 2012. De la cantidad total, 6.808 millones se recaudaron por vía ejecutiva, un 10,1% más, mientras que el resto, 8.843 millones, se recaudaron por el pago voluntario de los contribuyentes.
En 2013, la AEAT adoptó 3.173 medidas cautelares anteriores a embargos, un 43% más, 901 en procedimientos tributarios y 855 en procesos penales por delito fiscal por importe de 557,2 millones.
Por otro lado, el año pasado se desarrollaron 149 acciones judiciales, un 43% más, cifras que incluyen las querellas presentadas por la Abogacía del Estado por delito de alzamiento de bienes y acciones civiles. Además, se investigaron 9.652 movimientos de fondos, un 124% más.
Las personaciones, derivadas de la intención de la Agencia de estar más presente en la calle, aumentaron un 39% y sumaron 3.078 procesos en 2013, el caso de restaurantes como el de Sergi Arola. Por último, las diligencias de embargo sumaron 7,6 millones, un 58% más.