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Desplazados y ¿privilegiados?

26 Febrero, 2016 - Fuente: www.expansion.com

El régimen especial de trabajadores desplazados, tal y como está configurado, levanta no pocas críticas en un contexto de recortes en servicios públicos y cuestionamiento del Estado del Bienestar.

El régimen especial de trabajadores desplazados, tal y como está configurado, levanta no pocas críticas en un contexto de recortes en servicios públicos y cuestionamiento del Estado del Bienestar. Que un trabajador con un salario anual de medio millón de euros tribute a un tipo del 24% -aportando a las arcas públicas la mitad de lo que cualquier otro ciudadano por el simple hecho de adquirir la residencia en territorio español para trabajar como alto directivo en una compañía española-, es difícilmente comprensible.

Las personas que por motivos laborales adquieran su residencia fiscal en España pueden tributar por el Impuesto sobre la Renta de No Residentes (durante el periodo impositivo en que se efectúe el cambio de residencia, así como en los cinco periodos siguientes) si cumplen dos condiciones.

En primer lugar, no pueden haber sido residentes en España durante los diez periodos impositivos anteriores a su desplazamiento. Como segunda condición se establece que el desplazamiento se produzca por causa de un contrato de trabajo o al convertirse en administradores de una entidad en cuyo capital no participe; o, en caso contrario, cuando la participación en dicha sociedad no determine la consideración de entidad vinculada. El contribuyente que opte por acogerse a este régimen especial quedará sujeto como no residente al Impuesto sobre el Patrimonio.

Según este régimen especial, todas las rentas del trabajo se entenderán obtenidas en territorio español. Para el ejercicio 2015 el tipo aplicable será del 24% (base liquidable de hasta 600.000,00 euros) y de un 47% (a partir de 600.000,01 euros). Para el ejercicio 2016, serán de un 24% y de un 45%, respectivamente.

Por si el mencionado agravio no fuera poco, cabe recordar que la voluntad de evitar la doble tributación de las rentas obtenidas en España, unida a la posibilidad de que los contribuyentes no residentes provengan de países de la Unión Europea (con quienes se comparte un espacio económico común) ha motivado que el Impuesto sobre la Renta de No Residentes recoja una larga lista de exenciones. Veamos qué rentas se benefician de las mismas en 2016:

  • Los intereses y las ganancias patrimoniales derivadas de bienes muebles, obtenidos, sin mediación de establecimiento permanente, por residentes en otro Estado miembro de la UE (la exención no se podrá aplicar, en ningún caso, a rentas obtenidas a través de paraísos fiscales).

En este ámbito, este régimen tan favorable no es aplicable a las ganancias patrimoniales derivadas de las transmisiones de acciones o participaciones sociales si el activo de dicha sociedad consiste principalmente, directa o indirectamente, en bienes inmuebles sitos en territorio español; en el caso de contribuyentes personas físicas, que en algún momento anterior, durante el periodo de 12 meses precedente a la transmisión, haya participado, directa o indirectamente, en al menos el 25% del capital; y en el caso de entidades no residentes, que la transmisión no cumpla los requisitos para la aplicación de la exención para evitar la doble imposición.

  • Los rendimientos derivados de deuda pública, obtenidos sin mediación de establecimiento permanente en España.
  • Los rendimientos de las cuentas de no residentes que se satisfagan también a contribuyentes no residentes, salvo que el pago se realice a un establecimiento permanente ubicado en España por el Banco de España, un banco o las entidades debidamente registradas.
  • Las rentas derivadas de valores emitidos en España por no residentes sin mediación de establecimiento permanente, con independencia del lugar de residencia de las instituciones financieras que actúen como agentes de pago o medien en la emisión o transmisión de los valores.
  • Las rentas obtenidas en territorio español, sin mediación de establecimiento permanente, procedentes del arrendamiento, cesión o transmisión de contenedores o buques y aeronaves a casco desnudo, utilizados en la navegación marítima o aérea internacional.
  • Los beneficios distribuidos por sociedades filiales residentes en España a sus sociedades matrices residentes en otros países de la UE o en los Estados integrantes del Espacio Económico Europeo, siempre que se cumplan las condiciones expresamente establecidas en la normativa vigente (la exención no se podrá aplicar, en ningún caso, a aquellas rentas obtenidas a través de paraísos fiscales).
  • Las rentas derivadas de las transmisiones de valores, o el reembolso de participaciones en fondos de inversión realizados en los mercados secundarios oficiales de valores españoles. Estas rentas deben ser obtenidas por no residentes sin mediación de establecimiento permanente, siempre que sí sean residentes en un Estado que tenga suscrito con España un convenio con cláusula de intercambio de información (la exención no se podrá aplicar, en ningún caso, a aquellas rentas obtenidas a través de paraísos fiscales).
  • Los dividendos y participaciones en beneficios obtenidos sin mediación de establecimiento permanente por fondos de pensiones, siempre que sean residentes en otros países de la UE; o bien cuando hay establecimiento permanente de dichas instituciones en otro país miembro de la UE.
  • Los dividendos y participaciones en beneficios obtenidos sin mediación de establecimiento permanente por instituciones de inversión colectiva reguladas por la Directiva 2009/65/CE, o que sean residentes en los países integrantes del Espacio Económico Europeo, si existe un acuerdo de intercambio de información.
  • Los cánones satisfechos por una entidad residente en territorio español, o bien por un establecimiento permanente de una sociedad residente en otro país de la UE, a una sociedad residente en otro Estado miembro de la UE. También se acepta que el receptor sea un establecimiento permanente situado en otro Estado miembro, siempre que concurran los requisitos legalmente exigidos y que la matriz sea una sociedad residente en un país de la Unión Europea.

Como ven, una larga retahíla de excepciones para un régimen ya de por sí privilegiado. Es cierto que países de nuestro entorno contienen regímenes similares, pero también lo es que estos mismos países no han sufrido la constante fuga de personas (trabajadores) altamente cualificadas.

¿Qué sentido tiene fomentar la entrada de personal cualificado si no somos capaces de crear las condiciones económicas necesarias para evitar la salida de los nuestros?