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10 claves para declarar el IRPF de tu trabajo en el extranjero

9 Mayo, 2014

Los que trabajan en el extranjero no pueden escoger su residencia fiscal: eres residente en uno y otro país en función de distintos criterios. Conviene que consultes la legislación vigente y lo que establezcan los convenios para evitar dobles imposiciones. Por ejemplo, si vives, resides y trabajas en París durante todo el año eres residente fiscal en Francia, lo que no te exime de tributar por un inmueble que tengas en España. Existen además otros elementos que tendrás que tener en cuenta a la hora de hacer tu declaración si has trabajado fuera. Residencia fiscal Eres residente fiscal en España si permaneces más de 183 días en territorio español. No se computan las ausencias esporádicas, salvo que puedas acreditar la residencia en otro país. Por otra parte, también serás considerado residente español cuando tu cónyuge, no separado legalmente e hijos menores de edad dependan legalmente de ti. Gastos deducibles Si tu residencia fiscal está en España se consideran deducibles de los rendimientos netos del trabajo una lista cerrada de conceptos, entre los que se encuentran, las cotizaciones a la Seguridad Social, mutualidades y aquellas cuotas satisfechas a colegios profesionales o sindicales. Para los no residentes, la normativa permite la deducción de determinados gastos sólo cuando el contribuyente es residente fiscal en un país de la UE y sólo de gastos relacionados con los ingresos de fuente española, por ejemplo la Seguridad Social para rendimientos del trabajo. Cotizaciones sociales A diferencia de España, muchos países no tienen topes en las bases de cotización, con lo que el importe de las mismas puede llegar a ser bastante superior al que tenemos. Si has trabajado en varios destinos, para conocer la tributación del cobro de la pensión correspondiente en la jubilación, debes analizar el contenido del convenio para evitar la doble imposición aplicable entre el estado de residencia y el ‘pagador’. Temporal residente En caso de ser desplazado de manera temporal siendo residente fiscal en España, existe una exención por un importe de 60.100 euros aplicables a las retribuciones devengadas durante los días de estancia en el extranjero, siempre que se trate de trabajos para una entidad no residente en España o que el destino no esté considerado paraíso fiscal, entre otros requisitos. Temporal no residente Si no eres residente fiscal en nuestro país (por ejemplo, te desplazaste al extranjero el 1 de marzo) tributarás al tipo fijo del 24,75% sólo por las rentas salariales que se deriven de tu empleo en territorio español (de enero y febrero). Si no trabajas en España, los salarios satisfechos por la compañía española por el empleo en el extranjero no tributan en España. Trabajador autónomo El autónomo está sujeto a las mismas normas que los trabajadores dependientes: si es residente fiscal en España, tributará la integridad de los rendimientos obtenidos aquí y en el extranjero por el desarrollo de su actividad; en el caso de ser no residente, deberá tributar en el extranjero conforme a la normativa fiscal del país. Incentivos fiscales Los expatriados residentes fiscales en España y sujetos al IRPF desplazados al extranjero cuentan con exenciones como las dietas externas, complemento por destino o por trabajos fuera. En cuanto a los países de destino, existen algunos como Bélgica, Holanda, Francia, Portugal, Reino Unido, Argentina o Chile con regímenes favorables para los expatriados que trasladan allí su residencia. Desplazamiento Los gastos de desplazamiento y la posibilidad de aplicación del régimen previsto en el artículo 9 del reglamento de IRPF (relativa a la exoneración de gravamen de la dietas y las asignaciones para gastos de locomoción y gastos normales de manutención y estancia), sólo se aplica en el supuesto de los desplazamientos impuestos por el empleador y que ocasionan unos gastos al empleado. Si eres autónomo residente en España y tienes que trasladarte al extranjero para trabajar, puedes deducirte los gastos de desplazamiento y manutención, siempre que cumplas con los requisitos legales reglamentarios. Contrato temporal En el caso de firmar un contrato temporal en el extranjero, si eres residente fiscal en España, tienes que declarar aquí los ingresos, a no ser que sea de aplicación algún beneficio fiscal, en concreto la exención por trabajos desarrollados en el extranjero. La indemnización también estará sujeta a tributación en España. Si no eres residente fiscal, no deberás declarar en España los rendimientos, ya que no se corresponden con un trabajo desarrollado aquí. Varios pagadores Si durante el último ejercicio económico has tenido varios pagadores en distintas partes del mundo incluida la prestación de desempleo, si eres residente en España tienes que tributar a efectos del IRPF por renta mundial (rentas de los distintos pagadorse y la prestación por desempleo). Recuerda que debes tener en cuenta las exenciones por trabajos en el extranjero previstas en la legislación fiscal española y, en caso de doble imposición, tomarte un crédito de los impuestos pagados en el extranjero.